Y te preguntarás que hago yo en medio del Oriente. Saciaré tu curiosidad.
De pequeño, cada Navidad, montaba un portal de Belén. Colocaba sus montañas de corcho, su rio de plata, su musgo fresco y sus figuras de barro. Y por cada rincón brillaban lucecitas de colores que proyectaban sombras cálidas, mágicas y antiguas.
Yo me quedaba absorto reclinando mi cabeza sobre mis brazos en cada detalle, en cada parcela de esa orografía con tantos recobecos. Contemplaba las casitas lejanas escondidas entre el musgo y el camino de serrín por el que transitaban los Magos de Oriente....Quien me iba a decir a mi que viviria en la ciudad bíblica de Rey (hoy Teherán) de dónde partían esa procesión regia.
Yo, quise, quise ser una figurita de ese Belén y transitar por sus montañas y comer con sus beduinos. Yo traspasé el espejo y me ví en el otro lado. Ahora te contemplo desde mi portal de Belén y te cuento las cosas que te cuento...
Creo que las cosas se van aclarando. Llegar a la conclusión que los asuntos de España, no pasan por España. La verdad es que la experiencia ya me dio señales de esta verdad, pero como que no te lo quieres creer, como que lo mejor es pasarse por la ventanilla de tu país. Pues bien, para empezar, en tu país, eres un español entre millones de españoles, o sea, nada. Pierdes la perspectiva porque estás metido dentro del bosque, es decir, ni encuentras a quien quieres encontrar, ni te encuentran los que deberían encontrarte. Sin embargo, en un punto del mundo, quizás encuentras – y eso ocurre mucho – a personas que nunca podrías haber podido ver o darte a conocer. Te conviertes en singular. Puedo acudir a instituciones de diversa índole y no les mereces interés. Te vas a un punto lejano de la tierra y se fijan en ti, te localizan en ese punto, te relacionan con el e, incluso son capaces de hacerte un contrato hullendo, ellos también,de los que lo reclama detrás de la ventanilla. En una primera vuelta piensas que son imaginaciones tuyas, después te das cuenta de que es así. Yo por ejemplo voy a la Fundación Legado Andalusí y soy un fulano de la calle. Les llamo por teléfono o los escribo desde Teherán, Jerusalén o Damasco y te pueden hacer su colaborador si te lo propones y te lo ingresan en el banco. La verdad es que mi trabajo con Estado Español siempre fue en los países donde vivía, e incluso venían a entrevistarme a la casa…. No te digo que todos lo vayan hacer así, pero no es inverosímil.
